martes, 20 de junio de 2017

Alimentos con más calorías

Todos nos hemos preguntado alguna vez cuáles son los alimentos más calóricos. Eso sí, que sean calóricos no significa siempre que no sean saludables.

Cuáles son los alimentos con más calorías que existen? Nos lo hemos preguntado y hemos elaborado una lista con los ganadores. Eso sí, que tengan muchas calorías no siempre significa que sean nutricionalmente malos: es el caso de los frutos secos, que verás en la lista, y cuyos beneficios para la salud están más que probados. Si vas a preparar una dieta para perder peso, te convendrá consultar los alimentos que te decimos a continuación para no pasarte con ellos.

Aceites vegetales

Los aceites son fundamentalmente grasa, por lo que no es de extrañar que puedan tener hasta 900 calorías por cada 100 gramos de producto. Eso sí, no todos los aceites son iguales, y en concreto, el aceite de oliva virgen posee grandes beneficios para nuestra salud. Añadiendo una pequeña cantidad a las ensaladas o usándolo para cocinar otros alimentos con mesura, nos aseguraremos de contar con sus buenas propiedades sin tener que llevarnos un susto frente al espejo.

Mayonesa clásica

La mayonesa o mahonesa es una salsa emulsionada fría elaborada principalmente a base de huevo entero y aceite vegetal batidos. Se trata de una salsa de origen español emparentada culinariamente con el alioli. Se asocia a la comida rápida y no es casualidad, ya que aporta nada menos que 831 calorías por cada 100 gramos. Si vamos a preparar un plato, ojito con la cantidad que echamos.

Mantequilla

Este producto es el resultado del batido, amasado y lavado de los conglomerados de glóbulos grasos, que se forman por el batido de la crema de leche o nata y es apta para el consumo humano, con o sin maduración biológica producida por bacterias lácticas específicas. Aportan casi 750 calorías por cada 100 gramos de producto por su gran porcentaje de grasas, por lo que con 15 o 20 gramos untados en las tostadas mañaneras será suficiente. Eso sí, aportan buenas cantidad de vitamina A y D, y ocupó la portada de la revista Time, en la que se mencionaba que había que consumirla más.

Nueces

Este fruto seco es fantástico para nuestra salud, y pese a tener muchas calorías (640 por cada 100 gramos), tiene un gran valor nutricional, ya que aporta grasas insaturadas de calidad y omega 3. Además, las nueces son un alimento muy recomendado para los casos de hipertensión arterial, son ricas en fibra, ácido fólico, magnesio, calcio (tan importante para nuestros huesos) o vitaminas del complejo B.

Bacon

Pese a que su concentración de calorías, grasas y colesterol es bastante elevada, se puede tomar con moderación, ya que tiene minerales buenos para la salud como el calcio y el hierro. Tiene 625 calorías por cada 100 gramos de producto, así que no debemos consumirlo en grandes cantidades si no queremos llevarnos un susto en la báscula, y definitivamente no lo recomendamos en dietas para perder peso.

Avellanas

Al igual que las nueces, se trata de un fruto seco que tiene grandes propiedades para la salud pese a tener muchas calorías, alrededor de 620 por cada 100 gramos de porción, por lo que tomar un puñado de 20 gramos es más que suficiente. Además de grasas saludables, las avellanas tienen una importante cantidad de micronutrientes, como la vitamina E, vitamina B, como la B1, B2 y B9, y vitamina A y C; también destacan minerales, como potasio, calcio y magnesio, fósforo y manganeso.



lunes, 19 de junio de 2017

La nutricosmética

En España hay un 30% de la población que confía en la nutricosmética, pero, ¿qué es exactamente?

A través del tiempo, las sociedades han sabido adaptarse a las nuevas necesidades poblacionales. En el siglo presente, son muchas las personas que se preocupan por su bienestar y por su físico. Pero para que el exterior luzca perfecto, primero hay que cuidar el interior. Como forma recurrente, la nutricosmética posibilita ese mecanismo de mejora.

Qué es la nutricosmética

Las cápsulas funcionan como una especie de complementos vitamínicos, aunque realmente no son lo mismo. Los fármacos pertenecientes a la nutricosmética ayudan, además de dar aporte nutricional, a que nuestro cuerpo mejore tanto por dentro como por fuera.

No necesitan receta médica. En principio, no son perjudiciales para la salud puesto que tienen esa función extra como complementos alimenticio, pero sí que puede convertirse en un problema cuando no los utilizamos de manera adecuada a las necesidades de cada persona.


Funcionan, por lo tanto, como unas pastillas milagrosas que curan tanto por dentro como por fuera. La gran mayoría de ellas están compuestas por antioxidantes, que son beneficiosos para la piel y el organismo en general.

Resultados

La nutricosmética, como casi cualquier tipo de tratamiento de belleza, implica una serie de constancia, paciencia y regulación. Con esto nos referimos a que no tiene unos resultados inmediatos, sino que se va notando su efecto de manera constante y progresiva. De tal manera, nuestro organismo va mejorando su proceso habitual pero sin resultar perjudicial un cambio brusco o un aporte vitamínico muy fuerte que pueda dañar nuestra salud.
Normalmente se utilizan para zonas específicas del cuerpo, destacando el pelo, el cutis y las uñas. Estas cápsulas permiten una mejoría notable que se deben aplicar en función de las necesidades de cada persona. Otras pueden reflejarse más en una mejora antiedad y no solo como mantenimiento de la piel, o como adelgazantes para perder peso de manera rápida sin carencia de nutrientes. Se puede seleccionar una serie de composiciones y perfiles adaptadas a cada uno.
Para que estas cápsulas funcionen, lo único que deben hacer sus pacientes es seguir las recomendaciones de los expertos. No se debe tomar más cantidad o variar la dieta de manera drástica, ya que este desorden vitamínico podría derivar en problemas de salud serios. Por eso es imprescindible que haya alguien regulando nuestras dosis diarias, para que no haya un exceso o una carencia de vitaminas y complementos necesarios.

Ayuda experta

Los medicamentos de la nutricosmética denominados como antiageng son los que más mueven esta industria. Son unas cápsulas que mejoran el funcionamiento del organismo a la vez que retrasan el envejecimiento de la piel.
Los expertos coinciden en un incremento de las ventas de estos fármacos dedicados a la nutricosmética en los meses de invierno. Esto es habitual, ya que con menos horas de sol, nuestro cuerpo necesita de ciertas vitaminas que solo estas cápsulas pueden administrarnos de manera rápida, fácil y segura.
Siempre se recomienda empezar con la opinión personalizada de un especialista en materia, con cualquier tipo de tratamiento que implique ayuda farmacológica o médica. Incluso cuando ya llevas tiempo tomando medicamentos de nutricosmética y controlas medianamente lo que estás tomando, también se recomienda seguir los consejos del experto de confianza.
Según los datos recogidos por institutos de medicina y cosmética, en Estados Unidos este recurso es muy recurrente, sobre todo para la mitad de la población norteamericana. En el caso de los europeos, los ciudadanos del viejo continente va por detrás en estas cifras de un modo general, aunque en España el consumo de cápsulas de nutricosmética no llega al 30% de la población. Se podría decir que, en nuestro caso, todavía nos estamos iniciando en esta nueva tendencia mundial.

Su gran auge

El boom de este medicamento revolucionario dio su gran salto a la sociedad cuando, estrellas de la talla de Madonna o Eva Longoria, reconocieron que recurrían a estas cápsulas para mantenerse jóvenes y fuertes. No solo eso, sino que también mejoró la situación de la nutricosmética cuando, según los tratados europeos de salud, las ayudas a ciertos medicamentos para la bajada de precio se retiró y aparecieron estos complementos de belleza, que podían suplir las necesidades que cubrían los anteriores.

domingo, 18 de junio de 2017

Tipo de panes

Existen muchos tipos de panes, todos beneficiosos para la salud. Descubre cuál es perfecto para ti.

Es un alimento básico de nuestra dieta desde hace siglos. Posee múltiples cualidades para la salud como un alto contenido en hidratos de carbono, proteínas, fibra, vitamina B y apenas contiene grasa. Su composición más básica consiste en harina de trigo, agua, levadura y sal. Pero hoy en día, existe una gran variedad de pan entre los que elegir. Decantarse por uno u otro tipo de pan depende de las preferencias personales, pero también de las necesidades de cada persona. Te contamos algunos tipos y variedades de pan y sus beneficios nutricionales.

Importancia del pan en nuestra dieta

El pan es conocido como el alimento básico por excelencia de una dieta, no en vano, posee muchas propiedades saludables. Forma parte del grupo de alimentos que constituyen la base piramidal de una alimentación equilibrada. Y durante siglos ha constituido la base de la alimentación de todas las civilizaciones por sus características nutritivas y la fácil obtención de sus ingredientes, los cereales. Gracias a su composición, cubre una parte importante de las necesidades diarias de energía y nutrientes de nuestro organismo. Existen muchas creencias falsas alrededor de este alimento, y quizás la más extendida sea el falso mito de que debe ser eliminado o restringido en las dietas de adelgazamiento.
Por todo ello, queda claro que el pan debe formar parte habitual de la alimentación de todas las personas, pudiendo estar presente en todas las comidas del día, desde el desayuno a la cena. Tan sólo las personas celíacas o intolerantes al gluten (proteína presente en el grano de trigo y otros cereales como el centeno, la cebada y la avena), deben sustituirlo por pan de maíz, exento de gluten.

¿Qué ingredientes tiene el pan?


Harina: La harina se obtiene de la molienda del grano de cereal y es el ingrediente fundamental, responsable de la estructura del pan. Puede provenir de diferentes cereales, como por ejemplo: centeno, cebada, maíz y otros, pero el más común es el de harina de trigo.
Agua: El agua, se emplea para formar la masa del pan. Además de agua, se puede incluir otros líquidos como leche, zumos de frutas, o cerveza.
Levadura: Es necesaria para fermentar la masa y producir un pan más ligero. La adición de la levadura provoca la fermentación de la masa, lo que le confiere su característica esponjosidad. Al pan elaborado sin el empleo de levadura se le llama pan ácimo.
Se suelen añadir otros ingredientes a los anteriormente mencionados, bien con la intención de mejorar la fermentación, como puede ser el caso del azúcar, o para mejorar el sabor, pan especiado. Es frecuente que se le añadan otros elementos como grasas, semillas diversas (pipas de girasol, sésamo...) frutas, leche en polvo, huevo...
Tipos de pan y beneficios
Es importante saber qué tipo de pan se consume, ya que no todos los panes son exactamente iguales.

Pan blanco

Quizás sea el más conocido y habitual. Encontramos en este tipo el pan de barra, el artesanal o rústico, la baguette... Es apetecible, saludable y muy nutritivo. Compuesto por harinas de trigo, es perfecto para toda la población. Ayuda a reponer fuerzas y calma el hambre, por lo que es idea para después del gimnasio o deportistas. Mucho mejor si es artesano y no es pre cocido.

Pan integral


Elaborado con harinas integrales, y por tanto, es más rico en vitaminas, minerales y fibra que el pan blanco, ya que se emplea harina producida a partir del grano de cereal completo. Contiene vitaminas del grupo B, muy buenas para el sistema nervioso, minerales como el fósforo, calcio, magnesio y potasio, todos ellos muy importantes para las funciones nerviosas y del resto del cuerpo. Es muy bueno para prevenir el cáncer de colon, para tratar el estreñimiento y para personas con el colesterol elevado, pues la fibra que contiene ayuda a disminuir los niveles de colesterol en sangre. Se recomienda a personas diabéticas porque mantiene los niveles de azúcar en sangre. No es aconsejable si se padecen alteraciones del tracto intestinal.

Pan con salvado

No confundir con el pan integral. El pan con salvado se hace con harina refinada a la que se le añaden fragmentos de salvado, y por tanto, sigue siendo un tipo de pan blanco, pero con un mayor aporte de fibra y misma cantidad de nutrientes. Ideal para personas con estreñimiento leve o moderado y a las que no les gusta el pan integral.

Pan no leudado

Realizado con los ingredientes habituales pero sin levadura. La masa resultante es más compacta y su digestión es más lenta, por lo que aporta un alto valor de saciedad, recomendable para la población en general.Algunos ejemplos de este tipo son: chapati, tortitas de maíz, pita... Puede dar lugar a digestiones más pesadas.

Pan de centeno

Es más compacto que el de trigo debido a que los cereales de centeno contienen menos gluten. Es de color oscuro, con un sabor relativamente amargo y una textura menos esponjosa. Tiene menos proteínas y grasas, pero más hidratos de carbono y fibra que el de trigo. Contribuye a mejorar la circulación de la sangre, pues contiene ácido linoleico, por lo que está indicado en casos de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Disminuye la absorción de azúcares simples, por lo que es aconsejable para las personas diabéticas. Aporta al organismo nutrientes como la vitamina E y B, el fósforo, el zinc o el magnesio, por lo que es ideal para tratar la ansiedad.

Pan de maíz

Está elaborado con harina de maíz, que no contiene gluten. Lo que lo convierte en la opción ideal para personas celíacas e intolerantes al gluten, pues el resto de cereales sí contienen gluten en menor o mayor proporción. Los carotenos del maíz protegen contra el cáncer, por lo que su consumo es también aconsejable a todo el mundo.

Pan de avena

Es un pan muy nutritivo y energético, rico en proteínas, vitaminas del grupo B y minerales, en el que destaca el magnesio. Se aconseja para estados depresivos, convalecientes, anémicos y en casos de retención de líquidos por su efecto diurético.

Pan de espelta

Es una variedad de trigo que actualmente está muy de moda, sobre todo en la panadería ecológica. Es muy rico en fósforo, magnesio y calcio. Su consumo diario disminuye los niveles de colesterol y regula el metabolismo. Causa menores problemas alérgicos que el trigo.

Pan de molde

Elaborado a partir de harina de trigo enriquecida con leche. Se hornea dentro de moldes en los que adquiere su forma particular. Contiene más grasa que el tradicional para que se mantenga tierno durante más tiempo, pero tiene el mismo valor calórico. Es ideal para personas con dificultad para masticar.

Pan tostado o biscote

Es el pan común o pan de molde que, después de cocido, se parte en rebanadas y se somete a un proceso de tostado que lo deshidrata; su período de conservación es muy elevado. Está especialmente indicado en procesos diarreicos y otras afecciones digestivas como estómago delicado, digestiones pesadas... Su alto efecto saciante lo convierte en un aliado ideal en los regímenes de pérdida de peso.

Pan con nueces

Enriquecido con nueces, aporta beneficios como energía prolongada, magnesio y antioxidantes, que combaten la fatiga mental.

Pan sin sal

Una dieta pobre en sodio no implica renunciar al pan. Si eres hipertenso, este es el tipo de pan que debes tomar.

Estos son solo un ejemplo pero el mercado cada vez es más amplio, ya que cada vez tenemos más a la mano panes procedentes de otros lugares del mundo, como por ejemplo: baguette, chapata, chapati, muffin, matzá, pitta, brioche, rosquillas, naan,....

El pan es tendencia

El pan es tendencia:

Todo vuelve. Y el pan, también
En sexto de EGB, Don Paco, el profesor de “naturales” nos dijo que “pan” significaba “Primer Alimento Natural”, y yo, que desde pequeño he sido muy escéptico, decidí poner aquel dato en cuarentena. Veinte años después me he encontrado con la misma afirmación en uno de esos “Libros Blancos” escritos por gente muy sesuda. Y aunque etimológicamente podríamos decir un par de cositas al respecto, en el fondo la poesía también es importante.
El pan es el alimento por excelencia desde que el mundo es mundo. O al menos desde el Neolítico, de cuya época se han encontrado los primeros restos. Incluso la FAO, la Food and Agriculture Organization tiene como protagonista de su logo a una espiga de trigo.

Qué ha pasado con el pan nuestro de cada día?

¿Cuándo empezó a planear la duda sobre la alargada sombra de la baguette? En los años setenta el consumo de pan en el mundo, y concretamente en España comenzó a disminuir considerablemente y se cree que pudo deberse a estas dos “creencias populares”:
- El pan no era cool. Es un alimento barato y se empezó a considerar propio de la población con menos recursos. A esto hay que unir la diversificación de los alimentos en la industria, es decir, la aparición de bollería industrial como alternativa al clásico pan con chocolate o bocata de la merienda. Las nuevas opciones fueron desplazando el puesto en el que durante años el pan había triunfado en solitario.
- El pan engorda. ¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien decir que “se ha quitado el pan” para adelgazar? Cada vez que alguien dice “estoy a dieta, me he quitado el pan”, un gatito muere de pena. Se trata de una afirmación sólo obedece al deseo irracional de encontrar "la llave mágica" en la pérdida de peso.

Todo vuelve. Y el pan, también

Podría decirse que el pan “ha vuelto”. Y con más fuerza que nunca. De hecho, actualmente son tendencia las “boutiques de pan” y las “cartas de pan” en los restaurantes. Uno se sienta a comer y cuando ya ha elegido el menú y piensa que puede relajarse, aparece el camarero con una cesta del tamaño de un campo de fútbol llena de panecillos: pan con tomate, con aceitunas, con aceite, con semillas, pan con multicereales… ¿cuál elijo?
Variedades de pan
Y es que las tendencias, tendencias son, pero debemos aprovechar este “resurgir” para saber que no todos los tipos de pan son iguales. En hacer una correcta elección del tipo de pan (y del tipo de cereales en general en el conjunto de nuestra dieta), está una de las claves de la buena alimentación
El pan integral, como ya hemos comentado en otras ocasiones conserva los nutrientes presentes en la cáscara y por ello es más rico en vitaminas, minerales y fibra. El pan integral no es una fiebre ni una moda, sino una opción más saludable que el pan fabricado a partir de harinas refinadas. No hay duda de que el pan ha vuelto, y esta vez para quedarse: ¡hagamos una buena elección!

viernes, 16 de junio de 2017

Menú semanal, cómo elaborarlo


CONSEJOS PARA ELABORAR TU MENÚ SEMANAL EN CASA


menu semanal
Esta semana quiero enseñaros de una forma sencilla como elaborar un menú semanal con el que conseguiréis aprender a organizaros para ahorrar tiempo y dinero.
Con tu menú semanal, no tendrás que pensar que como mañana, pasar toda la semana en el supermercado y tendrás la tranquilidad de estar comiendo bien.
Las dos claves para mantener una buena alimentación desde mi punto de vista son la organización y el conocimiento.

¡EMPEZAMOS!

La base para nuestro menú semanal podría ser el Plato saludable que nos propone Harvard :
plato saludable
En el observamos como distribuir los alimentos dentro del plato de las comidas principales del día.

10 CLAVES PARA TU MENÚ SEMANAL

1.-ELIGE ALIMENTOS DE VERDAD

Es sencillo, COME COMIDA REAL.
Básate en alimentos no plastificados, sin envolver y sín procesar.
Esto aunque parezca algo obvio no se lleva a la práctica. Es muy común ver como la población merienda galletas porque el paquete les indica “integral” , “digestivas” o “sin azúcar”.
Lo más lamentable es que podemos verlo en menús de hospital o dietas del cajón de sanitarios.
En cuanto a comida real, me refiero a esa comida de colores que encuentras en fruterías, pescaderías o carnicerías… 🙂

MÁS MERCADO Y MENOS SUPERMERCADO

Mejor alimentos locales , de temporada y si puede ser que no provengan de ganadería intensiva.
No solo debemos aprender a comer, sino también a ser más responsables con el medio ambiente.

2.-CALORÍAS DE TU MENÚ SEMANAL

calorías
Olvídate en preocuparte solo de las calorías.
Son importantes, es verdad. Pero más importante que la cantidad es la calidad de lo que comes.

¿ DE QUE NOS SIRVE HACER UNA DIETA BAJA EN CALORÍAS SI PROCEDEN DE ALIMENTOS POCO NUTRITIVOS?

Empieza a mejorar la calidad de tu dieta y ya habrás avanzado bastante en tu menú semanal.
Si tienes objetivos de perdida de peso, no hagas restricciones severas  ya que solo te conducirán a una perdida de masa muscular y a un deterioro metabólico
Para objetivos concretos ( perdida de peso, ganancia muscular, organización menú familiar…)  y personalización de tu dieta acude siempre a un Dietista-Nutricionista igual que acudes a un odontólogo cuando te duele una muela. 🙂

3.-REPARTO DE MACRONUTRIENTES

Esto dependerá de tus objetivos.
Nos han vendido desde las altas esferas que el reparto correcto es :
50-60 % carbohidratos
25- 30 % grasas
15 % proteinas
Este reparto no tiene ningún sentido en una población cada vez más sedentaria.
Además cuando hablamos de macronutrientes volvemos a hablar de la cantidad y no de la calidad.

¿SERÁ LO MISMO EL CARBOHIDRATO DE LA PASTA REFINADA QUE EL DE LA PATATA O EL ARROZ INTEGRAL ?

El reparto debería ser muy distinto en función de tus objetivos, nivel de actividad física, resistencia a la insulina, patologías, fase del ciclo menstrual…

4.-TIPO DE DIETA

dietas
La planificación que te presento hoy está basada en una alimentación omnívora y mediterránea.
Esto no quiere decir que otro tipo de dietas no sean saludables o que necesariamente este sea mi patrón de alimentación todo el año.
Dietas vegetarianas, veganas o paleo pueden ser una buena elección.

NO EXISTEN MALAS DIETAS, SOLO MALAS PLANIFICACIONES

La verdad es que no me gustan las etiquetas. ¡ Vamos a centrarnos en lo importante!
No importa que obtengas la proteína de una fuente animal o vegetal pero hay otros parámetros que debemos controlar y quizás este sería otro buen motivo para acudir a un profesional.

5.-LÁCTEOS

lácteos
No son imprescindibles en la dieta, ni tampoco indispensables para el crecimiento.
Mi elección siempre es el lácteo desnatado o entero sin azucarar.
Si decides tomarlos no pasa nada pero no te recomiendo consumir más de dos raciones diarias.

6.-FRUTAS

frutas
Todas sin excepción. La recomendación es que al menos consumas tres piezas al día.
Intenta cambiar de color y procura no licuarla.
Puedes hacerte smothies, puddings, macedonias, incluirlas en la ensalada…

¡SE CREATIVO!

7.-VERDURAS

verduras
Todas sin excepción. Dos raciones al día.
Como debes comer dos raciones de verdura al día, empieza por probar combinaciones diferentes.
Piensa que si comes solo ensaladas acabarás aburriéndote.
¿ No te gustan las verduras?
Probablemente las has probado poco y tu educación nutricional ha sido regulera.
Muchas madres por miedo a que el niño se quede sin comer prefieren ofrecer nuggets de pollo o cualquier otro producto hiperpalatable como sustituto a la verdura.
Sabemos que el gusto se forma en los primeros años de vida y es normal que si te acostumbraste a un umbral de sabor muy alto debido a un consumo excesivo de azucares, grasas y harinas refinadas un calabacín se te quede muy corto con su sabor.
Siempre suele ocurrir que hasta los 17 años no comes verduras por estos motivos ( uno de los problemas de la obesidad) pero a medida que vas introduciendo estas verduras en el menú semanal empiezas a disfrutarlas.
Haz ensaladas, cremas, verduras al horno, guisos, salteados, crudites, utiliza especias y dale alegría a tus platos. 🙂

8.-PROTEÍNAS DE CALIDAD

proteinas
En el grupo de las proteinas encontramos numerosos alimentos para distribuir en nuestro menú semanal:
LEGUMBRES: 3-4 veces por semana
PESCADO AZUL: Dos veces por semana. Os recomiendo priorizar el pescado pequeño (sardinas, caballas, arenques, salmonetes…) .
PESCADO BLANCO: Tres a cinco veces por semana.
CARNE BLANCA: 3 por semana. Pollo, conejo, cerdo…
CARNE ROJA: Máximo una vez por semana.
HUEVO: puedes tomar más de tres huevos por semana.
MARISCO: No hay problema por consumir varias raciones a la semana pero te recomiendo evitar las cabezas de los crustáceos por las altas cantidades de cadmio ( sobre todo en menores de tres años).
PROTEÍNA VEGETAL: Puedes introducirla diariamente. La encontrarás en legumbres, soja y derivados como el tofu, seitán, frutos secos…

9.-GRASAS SALUDABLES


grasas saludables
Consumir todos los días.
Tu menú semanal debe ser rico en aceite de oliva, aguacate, frutos secos o pescados azules.
Estos alimentos con omega 3 debido a su efecto antiinflamatorio te harán ganar salud.
La grasa es muy sana pero muy calórica ( 9 kCal por gramo) así que si tienes problemas para mantener tu peso procura ajustar las cantidades.

RECUERDA: LA COMIDA SANA TAMBIÉN ENGORDA

10.-HIDRATOS DE CARBONO

hidratos de carbono
Este grupo tan demonizado puede ser consumido diariamente en tu menú semanal.
La clave está en la personalización de la dieta en función del desgaste físico y los objetivos a alcanzar.
Importante priorizar hidratos de carbono de calidad y en su forma más natural posible. Alimentos como los tubérculos, quinoa, maiz, cereales integrales…
Debemos evitar harinas refinadas y productos elaborados con las mismas como el pan blanco, picos, pastas blancas, bollería…

Espero que os sirvan estas recomendaciones.